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domingo, 25 de octubre de 2009

CUANDO SOSPECHAR UN TRASTORNO DE LA COMUNICACIÓN EN UN NIÑO

De 0 a 11 meses:

- Antes de los 6 meses el niño no se sobresalta, no parpadea ni cambia su actitud frente a un estímulo sonoro fuerte y súbito
- Antes de los 6 meses el niño no se tranquiliza al escuchar la voz de la madre
- A los 6 meses el niño no balbucea ni imita los sonidos de gorjeo
- A los 10 meses el niño no responde a su nombre
- A los 10 meses el niño solo emite chillidos o gruñidos

De 12 a 23 meses:

- A los 12 meses el sonido del niño se limita a sonidos vocálicos
- A los 15 meses el niño no reacciona al NO
- A los 15 meses el niño no imita sonidos ni palabras
- A los 18 meses el niño no utiliza 6 palabras con significado adecuado
- A los 21 meses el niño no reacciona al DAME, VEN o CÁLLATE si no se acompaña de gestos
- A los 23 meses el niño no pronuncia frases de 2 palabras

De 24 a 36 meses:
- A los 24 meses no se le entiende al menos la mitad de lo que dice
- A los 24 meses el niño no señala las partes de su cuerpo
- A los 24 meses el niño no combina palabras en frases
- A los 30 meses el niño no comprende el significado de: AFUERA, ADENTRO, ATRÁS, ADELANTE
- A los 30 meses el niño no usa frases cortas
- A los 30 meses el niño aún no pregunta: DONDE, POR QUE, QUE
- A los 36 meses la familia del niño no comprenden el discurso del mismo O A CUALQUIER EDAD EL NIÑO HABLA TORPEMENTE, ACOMPAÑANDO SU DISCURSO CON GESTOS, PARPADEOS O MOVIMIENTOS DE LAS MANOS

El tartamudeo es muy frecuente en los niños entre 3 y 4 años. Los papás deben tener paciencia y se los debe ayudar a aceptar esta situación como algo normal. Solo en caso de ser grave o acompañarse de tics o movimientos extraños, o si aparece posterior a los 4 años puede significar patología del habla.

martes, 14 de julio de 2009

Autismo y trastornos de la comunicación

Por: Josep Artigas

Neuropediatra y psicólogo

Trastornos de la prosodia

La prosodia incluye los aspectos del habla no relacionados directamente con la descodificación de grafema a fonema. Por tanto se refiere a la entonación y al ritmo que se aplica al lenguaje. En ocasiones el tono de voz que utiliza el niño puede generar una sensación de pedantería. En otros casos se expresa con una entonación excesivamente aguda, o con formas de voz muy peculiares, que acentúan la extravagancia del lenguaje.

Síndrome semántico-pragmático

El autista, no solo presenta trastornos referidos a aspectos formales del lenguaje (sintaxis, léxico, fonología, prosodia), sino que el uso social o comunicativo del mismo también suele estar alterado. Muchos niños con alteración semántico-pragmática, a los cuales de ningún modo se les habría considerado autistas en una valoración superficial, sometidos a un análisis minucioso, evidenciaban problemas de relación social.

Los aspectos pragmáticos del lenguaje se sustentan en las habilidades lingüísticas, pero también dependen de las habilidades cognitivo-sociales del individuo. De aquí que este trastorno sea especialmente interesante en los autistas, puesto que en el autismo se conjuga la alteración lingüística con la alteración en la relación social, sustentada en una dificultad para interpretar el pensamiento del interlocutor. Teniendo en cuenta estas variables, se empezó a difundir la idea de que los trastornos específicos del lenguaje y trastornos autísticos no son términos excluyentes, sino que por el contrario se ubican en un continuo. Los niños con recursos comunicativos relativamente buenos, pero con falta de habilidades sociales se aproximarían al síndrome de Asperger; los niños con relativamente buena relación social, pero con mayor trastorno del lenguaje estarían ubicados en el trastorno semántico pragmático y por ultimo los niños con alteración en los dos sentidos, social y lingüístico, constituirían los autistas clásicos.

Quizás el aspecto más interesante de este modelo está en reconocer que lo que predomina son las formas intermedias, ubicadas en cualquier punto de este continuo. En un trabajo más reciente, se comparan niños con trastorno semántico-pragmático con niños autistas de funcionamiento elevado. Valoran los resultados en baterías de test neuropsicológicos y de cognición social, y encuentran similitudes entre ambos grupos. En los dos grupos los resultados indican disfunción de hemisferio derecho y disfunción cognitiva social, concluyéndose que no se pueden establecer diferencias sintomáticas que marquen una frontera entre unos y otros.

ASPECTOS PRAGMÁTICOS DEL LENGUAJE ALTERADOS EN EL AUTISMO

Turno de la palabra

Cuando se mantiene una conversación es preciso que mientras uno habla, el otro escuche, y viceversa. Sin esta reciprocidad, la comunicación queda muy limitada. Para que funcione correctamente la alternancia, el que está escuchando debe monitorizar el discurso de su interlocutor, con el fin de predecir cuando va a terminar su turno y poder entonces efectuar su intervención. Por tanto, es preciso un conocimiento de la estructura sintáctica de las frases y una interpretación de las claves prosódicas, aspectos que permiten predecir el final de un turno. En niños con trastorno especifico del lenguaje, estas cualidades interpretativas pueden estar afectadas, y por tanto condicionar dificultades en mantener un turno de palabra correcto durante la conversación. También es preciso, considerar en la reciprocidad del turno de palabra, aspectos independientes de la capacidad lingüística. Existen aspectos no lingüísticos del autismo que se han podido relacionar con dificultades para identificar marcadores conversacionales. Se ha observado que los autistas tienen dificultades en pasar sucesivamente del rol de "el que habla" a "el que escucha", tienden por tanto, a mantenerse indefinidamente el rol de hablador. También los autistas tienen dificultad en utilizar el contacto visual como clave para identificar su turno.

Inicios de conversación

Es evidente, que para introducir un tópico en la conversación, se requieren habilidades lingüísticas. Es preciso saber que se quiere decir y como se puede decir. Cuando falla este mecanismo, el sujeto tiende a adoptar una actitud pasiva, que le exime de esta dificultad. La capacidad de iniciar una conversación, o cambiar de tema, también depende de habilidades cognitivo-sociales. El factor más decisivo en este sentido, es saber identificar en que momento la atención del interlocutor está en disposición de permitir una actitud receptiva. La detección atencional, también se rige por ciertos códigos, difíciles de reconocer por parte de los autistas. Pero además, es preciso utilizar claves no verbales que indiquen al interlocutor un inicio de conversación. Estos indicadores pueden ser: un contacto ocular, una entonación significativa o un marcador verbal. También es preciso que los inicios sean contextualmente adecuados, pues de lo contrario la conversación queda absolutamente dispersa.

Los niños autistas tienen dificultades en los inicios y cambios de conversación. Dentro de esta alteración pragmática, se puede incluir la tendencia de los autistas a reiterar la misma pregunta, independientemente de la respuesta.

Lenguaje figurado

También en este caso están involucradas habilidades lingüísticas y habilidades sociales. A poco que se analice el lenguaje corriente, se pone de manifiesto el uso habitual de formas lingüísticas figuradas: metáforas, dobles sentidos, significados implícitos y formas de cortesía. En el aspecto lingüístico, es preciso una comprensión de los giros gramaticales y formas sintácticas que regulan el uso social del lenguaje. Al faltar un referente lógico claro y transparente, el niño con trastorno especifico del lenguaje, se encuentra con dificultades para entender un lenguaje que puede convertirse en críptico; y por tanto, desconectar de la coherencia conversacional requerida. Evidentemente, en el autista, este problema se acentúa mucho más, por el hecho de requerir una interpretación más allá de las puras palabras, una interpretación no de lo que se dice, sino de lo que se quiere decir.

De nuevo, es preciso enfrentarse a la necesidad de comprender la mente del otro, para participar en el intercambio, ya no-solo de ya no-solo de ideas, sino de sentimientos y afectos. En este terreno, el autista se encuentra totalmente desbordado, de aquí que su lenguaje pierda el rumbo con facilidad.

BIBLIOGRAFIA

Rapin I. Trastornos de la comunicación en el autismo infantil. En El lenguaje del niño. J Narbona, C Chrevrie-Muller, eds. Barcelona: Masson SA; 1997. p. 357-371.


Rapin I, Allen DA. Developmental language disorders: nosological considerations. En Kirk U, eds. Neuropsychology of language, reading and spelling. New York: Ed. Academic Press; 1983.


Barthélémy, C., Hameury, L., Lelord, G. (ed.). (1995). L'autisme de l'enfant. París. Expansion Scientifique Française.


Cohen, D. y Donnellan, A. (ed.). (1987). Handbook of autism and pervasive developmental disorders. Silver Spring. Winston & Sons.


De Myer, M. (1983). Autismo: padres e hijos. Alcoy. Marfil.


Frith, U. (1991). Autismo. Madrid. Alianza Editorial.

Frith, U. (ed). (1991). Autism and Asperger Syndrome. Cambridge. University Press.


Fundación Privada Congost-Autisme (1998). La esperanza no es un sueño. Actas del V Congreso Internacional Autismo-Europa. Madrid. Fundación ONCE. (Este libro se distribuye gratuitamente a través de la Fundación Privada Congost-Autisme).


Hobson, P. (1995). El autismo y el desarrollo de la mente. Madrid. Alianza.

Lovaas, I. (1990). Enseñanza de niños con trastornos del desarrollo. Barcelona. Martínez Roca.


Polaino, L., Domènech, E., Cuxart, F. (1997). El impacto del niño autista en la familia. Madrid. Rialp.


Rom, J., Cuxart, F. y Folch, J. (1995). Aportaciones a la comprensión y el tratamiento de los autistas adultos severamente afectados. Barcelona. Fundación Privada Congost-Autisme.


Rutter, M. y Schopler, E. (1984). Autismo. Madrid. Alhambra

lunes, 13 de julio de 2009

Autismo y trastornos de la comunicación

El motivo más frecuente de consulta de un niño autista es el retraso en la adquisición del lenguaje. Es preciso, por tanto, tener un elevado grado de sospecha y profundizar en la valoración de la conducta social si a los 2 años no se ha iniciado el lenguaje.

Se suele observar, en niños de 2 a 4 años, la presencia de una jerga, en ocasiones muy elaborada, que sustituye el lenguaje. Parece una imitación del lenguaje de los adultos, pero evidentemente desprovisto de contenido semántico. De forma intercalada a la jerga, suele aparecer alguna palabra o frase, en ocasiones sorprendentemente sofisticada, pero absolutamente descontextualizada, como anuncios televisivos o frases hechas. Llama la atención en este discurso, vacío de contenido, la cuidada entonación, como si imitara una charla perfectamente elaborada. Otro fenómeno, peculiar en niños autistas es la ecolalia, a veces inmediata, y otras veces retardada. Si bien la primera puede ser fisiológica durante un cierto periodo, la segunda debe motivar una elevada sospecha de autismo. También es típica la ausencia de interlocutor durante los largos discursos que pueden acompañar los juegos infantiles.

Otra característica peculiar, de carácter precoz en el lenguaje del autista, es la falta de gesticulación o expresión facial, como medio para suplir o compensar sus déficits lingüísticos, cuando intenta comunicar algo. La gesticulación del autista está disociada de la comunicación. Por el contrario, puede utilizar el gesto o el movimiento para dirigir al adulto hacia su fin, pero como si el adulto fuera un objeto más, utilizado mecánicamente para satisfacer sus deseos. Un fenómeno lingüístico, prácticamente patognomónico de niños autistas es el uso del "tu" o el "él" en sustitución del "yo". Es posible que este fenómeno tenga alguna relación con los déficits cognitivos sociales, propios del autista, como se verá más adelante. Por último hay que añadir que además de la capacidad expresiva, suele estar afectada la comprensión, si bien este aspecto puede ser más difícil de reconocer, ya que en ocasiones, puede plantear la duda sobre la existencia de una sordera.

TRASTORNOS DEL LENGUAJE DEL NIÑO AUTISTA

Agnosia auditiva verbal.

En estos casos existe una incapacidad para descodificar el lenguaje recibido por vía auditiva. En los niños autistas con este nivel de afectación, no se observan, a diferencia del niño puramente disfásico, esfuerzos para comunicarse mediante medios no verbales: dibujos, gestos. Por el contrario, el niño simplemente utiliza al adulto como un objeto manipulado para satisfacer sus deseos. Es típico constatar como el niño toma de la mano a su madre, dirigiéndola a su objetivo, sin mediar ninguna mirada, ni cualquier otra interrelación comunicativa. Los autistas con esta disfunción lingüística suelen ser los más graves. Se añade habitualmente un retardo mental, que acentúa el trastorno.

Síndrome fonológico-sintáctico

Es el trastorno específico del lenguaje más habitual, tanto entre autistas, como no autistas. A veces, difícil de diferenciar, en casos leves del retardo simple del lenguaje. Se expresa por una pobreza semántica y gramatical, acompañada de una vocalización deficiente, lo cual condiciona un lenguaje poco inteligible sobre todo para los adultos no familiarizados con su forma de hablar. Si bien la comprensión está más o menos alterada, se manifiesta especialmente como un déficit expresivo.

Síndrome léxico-sintáctico

En estos casos la afectación reside principalmente en la capacidad para evocar la palabra adecuada al concepto o a la idea. A pesar de que la producción verbal es fluente, a poco que se analice, se aprecia una pobreza expresiva.

Mutismo selectivo

Los niños que padecen este trastorno tienen capacidad para hablar normalmente; pero en determinadas situaciones, especialmente en el colegio, o con desconocidos, no utilizan prácticamente ningún lenguaje.

Continuara......

domingo, 31 de mayo de 2009

Desarrollo de lenguaje en hiperlexia

Por Karen Kroll, Conferencia Patologías del Lenguaje
Traducción realizada por Pamela Garcés C.
Original en inglés en: http://home.ican.net/~cha/home.html
Esta información fue presentada en la reunión de Asistencia e Información de la Asociación Canadiense de Hiperlexia, Febrero 12, 1998.


El desarrollo del lenguaje debe ser visto dentro de un encuadre de comunicación.
Áreas donde comúnmente ocurren problemas de lenguaje
Comprendiendo y usando el lenguaje funcionalmente.


Las dificultades son observadas en las áreas de:
procesamiento auditivo, visual y/o otros estímulos sensoriales (cognitivos):


Los niños pueden, por ejemplo, encontrar más fácil prestar atención y comprender la información que ellos ven, que aquella que escuchan, y esto significa que a menudo es difícil unir las palabras;
formular–organizar ideas en estructuras de lenguaje significativas y precisas;
expresarse uno mismo, a través de modos hablados, escritos o gestuales. La organización motora puede componer dificultades de lenguaje.
Comprender las intenciones de los otros a través de sus palabras y lenguaje, emociones, expresiones;
Sentirse capaz de transmitir nuestras propias intenciones:
a través de comprenderse a sí mismo;
teniendo la habilidad de expresar puntos de vista;
teniendo funcionamiento neuro-motor, y contando con la habilidad para programar palabras/lenguaje en el diálogo
haciendo esto de una forma emocional, educada y socialmente apropiada.

EVALUACION

Observe comprensivamente el perfil particular del niño a través de medidas multidisciplinarias con el fin de lograr una descripción completa y multifacética. Preocúpese menos de ver "etiquetas" en las primeras etapas y preocúpese más en obtener observaciones precisas y descúbrale a él y sus muchas dimensiones.
Es necesario considerar:
- evaluaciones profesionales (desarrolladas por pediatras, psicólogos infantiles, psiquiatras infantiles, patólogos del lenguaje, audiólogos, terapeutas ocupacionales, consultores especialistas en educación, maestros, etc.)
- cómo él absorbe, procesa y responde a su propio mundo
- cambios biológicos (S. Greenspan y S. Wieder)
- dificultad con la reactivación sensorial
- dificultad creando y secuenciando o programar respuestas
- cómo él se vincula a sus cuidadores
- cómo su cuidaor se relaciona con él


PROGRAMA para que el niño trate de adaptarse al programa


Algunos factores a considerar en el desarrollo del programa de comunicación:

(1) Desarrollar el objetivo de comunicarse. Seguir su dirección. Acompañarlo en sus actividades e intereses. No obligarlo a la interacción, pero ser persistente. Comunicarse con él no-verbalmente tanto como verbalmente. Estar seguro de que la comunicación juntos es una experiencia positiva. Consultar con un profesional que lo oriente acerca de estrategias especiales para el niño. Conectar emociones a la comunicación.

(2) Mucha comunicación es preverbal y noverbal: Gestos, expresiones faciales, posturas, ritmo, etc. Todas transmiten fuertes mensajes. Examine la práctica del niño al respecto, su reacción, el uso personal de ellas;

(3) Reconocer que muchos de estos niños tienen dificultades de conectar sus pensamientos y sentimientos para expresar
- Darle ejemplos de su propia experiencia diaria (Estoy triste, estoy enojado, estoy feliz, etc) Complementar esto con expresiones faciales, gestos, lenguaje corporal. Use espejos, cintas de audio.
- Complementar con comentarios acerca de otros (en la televisión, libros y revistas, carteles, gente)
- Dar énfasis a sus fortalezas e intereses
- Ver la planificación motora y secuenciar los factores que puedan influenciar negativamente.


(4) dificultades de proceso generalmente dificultan el entendimiento

- Factores cognitivos: Sea consciente de lo que es especifico para el niño;
- Emisiones sensoriales: la reactivación sensorial junto con otras modalidades diferentes puede afectar el aprendizaje y propiciar la mala interpretación
- Componentes emocionales: sensibilidad, reactivación, etc, pueden afectar el proceso, especialmente cuando se está en mayores o menores estados de intensidad.
- Observe el perfil del niño en esas áreas, y cómo él puede interactuar e influenciar a otros;
- Conecte significados a palabras, lenguaje e información sensorial, realzando el mensaje con gestos, apoyos, estrategias de visualización y otras técnicas que puedan enriquecer los estímulos (use una estrategia multi-sensorial)
- Hable con él en su propio nivel de lenguaje. Este puede ser acertadamente determinado por un especialista en lenguaje;
- Muchos niños requieren tiempo adicional para procesar la información. Uno puede ayudarlos hablándoles lentamente, permitiéndose una pausa antes de que usted espere que ellos respondan, estar preparado para repetir, gratificar y/o simplificar lo que usted ha dicho, y enseñarle la forma de indicar lo que ellos no han entendido.


(5) La comunicación implica interacción
- Debemos examinar nuestra forma de relacionarnos con otros así como con él. Vea el impacto de ello y haga los ajustes necesarios.
- Áreas a observar: tono de voz, inflexión;
- Conductas hiper-reactivas
- Lenguaje: complejidad, tiempos de pausa, nivel de dialogo, incorporación de lenguaje no verbal, segundos lenguajes y/o uso de este,
- Factores sensitivos visuales, auditivos y otros que están presentes en el ambiente pueden tener efectos que podrían causar distracción, baja estimulación, sobre-estimulación, etc. y desembocar en comportamientos asociados a ellos.


(6) Desarrollo del lenguaje en la red social dentro de variados niveles y esferas de su programa tan pronto sea posible
- Sugerencias especificas acerca del niño pueden determinarse siguiendo la asesoría de un terapeuta;
- Facilitar al niño el obtener el control e influencia a través de medios de expresión (gestos, imágenes, palabras) es de vital importancia.


7) La comunicación permitirá desarrollar su propia recompensa si resulta bien dirigido y agradable.
- Uno debe aspirar a facilitar el entendimiento y la expresión apuntando áreas relevantes y niveles de forma funcional y práctica.
- Enfocar áreas de alto interés y necesidad. Úselas como puntos fundamentales cuando comience a usar técnicas mas avanzadas.


8) Use un método integrado
- Utilice recomendaciones venidas de varios profesionales que estén implicados con su desarrollo;
- Encuentre formas en las que varias disciplinas que no sean físicamente próximas una de la otra, estas pueden reunirse periódicamente como equipo a fin de revisar el progreso, diseñar estrategias y discutir maneras de reforzarlas para permitir el máximo desarrollo;
- Desarrollo a través del contacto con bases tecnológicas (teléfono, fax, libro de comunicaciones)


9) El desarrollo está constantemente cambiando.
- Actualizar la evaluación profesional de acuerdo a lo recomendado;
- Hacer anotaciones diarias de comportamientos, observaciones sociales y emocionales, dialogo y lenguaje (incitado y espontáneo)
- Estar atento frecuentemente y revisar metas, repasar y desarrollar técnicas apropiadas que incorporen nuevas áreas de interés y nuevas metas de desarrollo del lenguaje.


10) Tratar de obtener el apoyo que usted necesita.

(física, emocional, educacional, financiera, profesional)
- Requerir información específica y sugerencias en estas áreas por parte de profesionales de renombre, grupos de profesionales, grupos y asociaciones de apoyo a padres, fuentes bibliográficas y materiales, conferencias.
- Podría necesitar asistencia en determinada áreas y apoyo cuando sea necesario